La represa de Salto Grande cuenta con un predio de aproximadamente 500 ha, donde predominan ambientes artificiales, aunque algunas zonas han evolucionado en forma natural convirtiéndose en ecosistemas de interés, pues fueron colonizados en forma espontánea por fauna y flora representativa de la región.
En el Convenio Fundacional de 1946, se incluyen consideraciones sobre calidad de agua y preservación de la fauna íctica. Salto Grande, desde sus inicios, consideró importante preservar y cuidar el ambiente, incluyendo en su diseño, construcción y posterior operación, medidas de manejo de aspectos ambientales.
Actualmente, el Área de Gestión Ambiental de Salto Grande, integrada por profesionales de ambos países, lleva adelante el Plan de Gestión Ambiental. Este plan está integrado por 3 componentes principales:
1- Control ambiental del complejo
2- Biodiversidad del predio
3- Monitoreo, vigilancia y estudios ambientales del embalse.
4- Sensibilización y relación con la comunidad