Típico del noroeste argentino, es un árbol que puede llegar a los 25 metros de altura. Se caracteriza por sus grandes flores acampanadas de color rosa intenso o excepcionalmente, blancas. En su nombre científco, con el término Handroanthus se rinde honor al botánico brasilero Oswaldo Handro, mientras que impetiginosa deriva del latín impétigo y el sufijo osus y alude a la utilización del lapacho para el tratamiento de la infección en la piel llamada impétigo.